Pachacútec fue el noveno gobernante de los incas y muchos historiadores lo consideran el más grande de todos. Su nombre significa «el que transforma el mundo», y le hizo honor: tras defender Cusco de los chancas hacia 1438, convirtió un pequeño reino andino en el Tahuantinsuyo, el imperio inca.
Este es el capítulo 3 de nuestra serie sobre la historia de los incas. En el capítulo 1 vimos el origen de los incas y en el capítulo 2, su economía, ingeniería y religión. Si buscas una visión general del imperio y sus gobernantes, lee nuestro artículo sobre el imperio inca.
¿Quién fue Pachacútec?
El nombre de nacimiento de Pachacútec era Cusi Yupanqui. Era hijo del Inca Viracocha, octavo gobernante del Tahuantinsuyo, pero no era el heredero: ese papel le correspondía a su hermano mayor, Urco. En quechua, pacha significa mundo o tiempo y kutiy, voltear o transformar; por eso su nombre suele traducirse como «el que transforma el mundo».
¿Cómo llegó Pachacútec al poder?
Su ascenso al trono fue muy distinto al de otros gobernantes. Hacia 1438, los chancas lanzaron una nueva invasión contra Cusco. El Inca Viracocha y Urco huyeron de la ciudad por temor a la derrota. Contra todo pronóstico, Cusi Yupanqui se quedó, reunió al ejército para proteger la capital y encabezó un audaz contraataque.
Gracias a su valentía y a su habilidad en el combate, obtuvo la victoria. Entonces el pueblo lo coronó como noveno Inca y le dio el nombre con el que lo conocemos hoy: Pachacútec.

La visión del Sol de Pachacútec
Varios cronistas escribieron sobre este episodio: antes de que los chancas llegaran a Cusco, el Sol se le apareció a Pachacútec y lo animó a tomar el mando del Tahuantinsuyo. El hecho fue tan importante para él que mandó hacer un ídolo de oro con forma de niño que representaba al Sol.
La idea era acercar a la población al dios Inti y fortalecer, mediante una fe común, los lazos con los nuevos territorios que se unían al imperio. El ídolo no se encuentra en ningún museo de Cusco, de Europa ni de América, y su paradero sigue siendo desconocido; muchos creen que fue sustraído y escondido tras la invasión española.

¿Cómo expandió Pachacútec el Tahuantinsuyo?
Antes de Pachacútec, los incas gobernaban solo el valle de Cusco y las tierras cercanas. Con él comenzó la gran expansión que su hijo Túpac Inca Yupanqui y su nieto Huayna Cápac continuarían hasta que el imperio se extendió desde la actual Colombia hasta Chile y Argentina.
Para gobernar semejante territorio, Pachacútec lo organizó en cuatro regiones, o suyos, que se unían en Cusco:
- Chinchaysuyo, al noroeste.
- Antisuyo, hacia la selva amazónica.
- Collasuyo, al sur, en torno al lago Titicaca.
- Contisuyo, hacia la costa del Pacífico.
Esta estructura dio al imperio control y cohesión, y convirtió a Cusco en el verdadero centro del mundo andino.

¿Qué es el Qhapaq Ñan?
Hablar de los cuatro suyos nos lleva a otra gran obra de Pachacútec: el Qhapaq Ñan, o «camino principal», la red de caminos que unía todo el Tahuantinsuyo de norte a sur y de este a oeste. Todas sus rutas conducían a Cusco, lo que agilizó la comunicación entre los pueblos y fortaleció los lazos entre las provincias y la capital.
Muchos tramos siguen en uso y han resistido siglos de lluvias y cambios de clima. Para nosotros, es una de las obras más importantes del Tahuantinsuyo: conectaba los Andes con la costa del Pacífico y con el borde de la Amazonía. Su tramo más conocido es el que llega a Machu Picchu, que puedes recorrer en nuestro Camino Inca clásico.

Pachacútec y el culto a Inti
Tras su visión, Pachacútec forjó un vínculo profundo con el dios Sol, y esa devoción se extendió al pueblo, que ya veneraba a Inti. Dio al culto una importancia mayor y se le atribuye haber instituido el Inti Raymi, la Fiesta del Sol, como una gran celebración en la que participaban pueblos de todo el Tahuantinsuyo.
Ese legado sigue vivo: cada junio, el Inti Raymi se escenifica en Cusco y atrae a visitantes de todo el mundo.

Dónde seguir los pasos de Pachacútec
Pachacútec, el que transforma el mundo, fortaleció y expandió una de las civilizaciones más notables de Abya Yala, el nombre que muchos pueblos indígenas dan a América. Su huella está en todo Cusco, desde el Coricancha, el Templo del Sol, hasta los muros de Sacsayhuamán, y sobre todo en Machu Picchu, la ciudadela construida durante su gobierno. Lo explicamos en nuestra guía de la historia de Machu Picchu.
Nuestro consejo: visita el Coricancha y Sacsayhuamán antes de ir a Machu Picchu. Conocer primero la historia de Pachacútec te ayuda a entender por qué se construyó la ciudadela y qué significaba para los incas.
¿Listo para sumergirte en la herencia de los incas? Descubre la capital en nuestro city tour en Cusco, visita la obra maestra de su gobierno con nuestro full day a Machu Picchu o contáctanos para planificar tu viaje.
